Okinotorishima, el remoto sur de Japón

Okinotorishima es la ”isla” situada más al sur de Japón. Y entrecomillo isla porque se trata realmente de 3 islotes minúsculos, por no decir simplemente rocas: Higashikojima “Islote Oriental”, con un área de 1,6 m²; Kitakojima, o “Islote Septentrional”, situado más bien al oeste y con un área de 6,4 m²; y Minamikojima, o “Islote Meridional”, un islote artificial.

Pero la importancia estratégica y económica de estos remotos peñascos (situados a 1.740 km al sur de Tokio, a 534 km al sureste de Oki Daitō, la isla japonesa más cercana, y a 567 km de Minami Iōshima, la isla más cercana de las Islas Ogasawara, a las que pertenece administrativamente), es tremenda. No en vano el Gobierno nipón ha gastado millones y millones de yenes en mantener sus status de isla (en lugar de roca inhabitable), gracias al cual, Japón podría tener acceso a una Zona Económica Exclusiva alrededor de las islas de más de 430.000 km². Este derecho le es disputado por China y otros países.

El nombre japonés significa “isla remota de los pájaros”, y es la segunda isla más remota de Japón después de Minamitorishima. Los islotes, que sobresalen 10 o 20 cm del mar en marea alta, se encuentran en la parte occidental de una laguna rodeada por un arrecife de coral sumergido parecido a un atolón, sobre el que rompen las olas, y que se extiende 4,6 km de este a oeste y 1,7 km de norte a sur con una superficie de unos 5 km². Una cuarta roca, aún más pequeña, se encuentra en la zona oriental de la laguna.

Con el fin de evitar la sumersión causada por la erosión se inició un proyecto de construcción de un terraplén en 1987 y Higashikojima y Kitakojima fueron rodeadas de hormigón. Actualmente Japón lleva a cabo proyectos de investigación y observación de la isla, así como tareas de mantenimiento.

Administrativamente, la isla es considerada parte de Ogasawara (Tokio). En 1939, Japón inició la construcción de una base naval, pero la interrumpió en 1941 al comenzar las hostilidades en el Pacífico en la Segunda Guerra Mundial.

Es posible que Okinotorishima haya sido avistada por el navegante español Bernardo de la Torre en 1543, con certeza lo fue por Miguel López de Legazpi en 1565, quien la llamó Parece Vela.

Okinotorishima, el remoto sur de Japón

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